Para hacer las fotos de una colorimetría, ponte frente a una ventana con luz de día suave y las lámparas apagadas, desactiva todos los filtros y ajustes de belleza, no te maquilles y sostén un folio blanco liso junto a la cara. Luego haz todas las fotos de una sentada y con esa misma luz: para un análisis de Wearly Labs son cinco, la cara de frente con el folio, a 45 grados y de perfil, y el cuerpo de frente y de lado.
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Un análisis de color nunca es mejor que lo que puede ver. Dale un selfi con filtro hecho con la luz cálida de la cocina y hasta un buen sistema estará leyendo los posos del café. Dale cinco fotos honestas y todo se aclara de golpe.
Aquí tienes exactamente qué fotografiar, para qué sirve cada regla y el truco del papel que corrige la luz que no puedes controlar.
Primero la luz, todo lo demás después
Sí: luz de día indirecta. Ponte frente a una ventana en un día normal, con las lámparas apagadas. Una luz suave, uniforme y aburrida es justo la que necesitas. Un día nublado en el exterior también sirve: todo el cielo se convierte en una gran luz suave.
No:
- Sol directo (las sombras duras te parten la cara en dos).
- Lámparas cálidas por la noche (te bañan la piel de naranja).
- Luz mezclada, ventana más lámpara (dos dominantes a la vez, el peor caso).
- Flash (una luz dura de frente te aplana los rasgos y le da brillo a la piel).
- La hora dorada. Preciosa para Instagram, inútil para un análisis.

La bombilla importa más de lo que se cree. La Comisión Internacional de la Iluminación (CIE) sitúa la luz de una bombilla de tungsteno típica en unos 2856 K y la luz de día media en unos 6500 K en la escala de temperatura de color, donde un número más bajo significa una luz más cálida y anaranjada: dos blancos muy distintos. El balance de blancos automático de una cámara reduce esa diferencia, aunque no siempre del todo. El manual de Canon describe un ajuste automático que conserva parte de la dominante cálida de una escena con luz de tungsteno a propósito. La piel fotografiada así se ve más cálida de lo que es.
| Luz | Qué le hace a la foto | Para tus fotos |
|---|---|---|
| Luz de día junto a la ventana, lámparas apagadas | Luz uniforme y sin dominante de bombilla | La mejor en interior |
| Al aire libre, nublado | Luz suave de todo el cielo | Buena |
| Sol directo | Sombras duras y luces quemadas | Mejor evitarla |
| Hora dorada | El sol bajo lo tiñe todo de naranja | Mejor evitarla |
| Bombilla cálida | Empuja tu piel hacia el naranja | Mejor evitarla, espera a la luz de día |
| LED blanco frío | Una dominante fría, y una luz de techo te sombrea los ojos | Se puede, no es lo ideal |
| Ventana más lámpara | Dos dominantes a la vez, y ninguna corrección sirve para las dos | El peor caso |
Después de la última foto, el cuestionario te pregunta cómo era la luz, para que el análisis sepa hasta qué punto fiarse de los colores de tus fotos. Si solo vas a controlar una variable, que sea esta.
El truco del folio blanco
Hasta una luz decente tiene una dominante de color que tus ojos corrigen solos y que la cámara deja grabada. Así que tomamos prestada una herramienta de la fotografía: una referencia de blanco. Es la misma idea que el balance de blancos personalizado de una cámara, donde el manual de Canon te dice que fotografíes un objeto blanco liso para que la cámara aprenda cómo es el blanco con esa luz.
Sostén un folio blanco normal, de impresora, junto a la cara en la primera foto, más o menos siguiendo su contorno. Sabemos que ese papel es blanco. Así que, si en tu foto sale un poco anaranjado, es que la luz era anaranjada y tu piel recibió el mismo empujón. Tus fotos se leen con el papel como referencia, en lugar de con lo que tu cámara ha decidido que es el blanco, y debajo aparece el tono real de tu piel.
Es un paso de dos segundos que hace más por la precisión que cualquier cámara nueva. Tres detalles hacen que funcione:
- Folio blanco normal de impresora. Ni crema, ni gris reciclado, ni papel fotográfico brillante, que devuelve reflejos.
- Con la misma luz que tu cara. Plano junto a la mejilla, no inclinado hacia la sombra.
- Una sola luz para toda la serie. El papel sale solo en la primera foto, así que solo puede dar fe de la luz en la que estaba. Si cambias de habitación a mitad, el resto de la serie se queda sin referencia.
Las cinco fotos
- Cara, de frente, con el papel. Pelo apartado, expresión neutra.
- Cara a 45 grados. A medio camino entre el frente y el perfil.
- Perfil completo. Barbilla recta.
- Cuerpo, de frente. Brazos un poco separados del cuerpo.
- Cuerpo de lado. La misma postura, girándote.

Para las fotos de cuerpo, lleva ropa ajustada o la mínima posible. El análisis necesita tu silueta, no la de tu sudadera.
Para qué sirve cada foto: las de cara aportan el color de tu piel, de tu pelo y de tus ojos, y la primera lleva el papel. Tu línea (marcada, media o suave) también se lee en parte de las fotos, por tu estructura ósea, los rasgos de tu cara y la línea del hombro, y se contrasta con tus respuestas. Tu tipo de cuerpo sale de tus respuestas y de las dos fotos de cuerpo, que unas reglas fijas ponderan.
En las de cuerpo, apoya el móvil a la altura de la cintura, recto, lo bastante lejos para que quepas de la cabeza a los pies, y usa el temporizador o pide ayuda a alguien. Un móvil inclinado hacia abajo desde la altura de los ojos, como en el típico selfi de espejo, te acorta las piernas en la foto, y estas dos fotos sirven precisamente para ver tus proporciones.
Los cinco errores que estropean la lectura
- Filtros y modo belleza. Repintan justo los píxeles que necesitamos. Desactívalos, también los sutiles que vienen activados de serie. Algunas cámaras frontales tiñen además toda la imagen: la de Samsung te deja elegir un tono cálido o natural para toda la imagen.
- Maquillaje. La base es, literalmente, una capa de piel de otro color. No la uses en las fotos de cara, y deja que se te pase antes el autobronceador: oscurece la piel al reaccionar con su superficie, así que es un color puesto encima del tuyo.
- Media sombra. Ponerte medio a la luz de la ventana y medio en la sombra de la habitación te parte la cara en dos personas distintas.
- Gafas. El tinte y los reflejos tapan la zona de los ojos. Quítatelas para las fotos de cara, y fuera también las lentillas de color.
- Poca resolución. Una captura de pantalla de una foto de una foto ha perdido los colores que necesitamos. Haz una foto nueva y sube el original.
Qué pasa si aun así una foto sale mal

Es una pregunta justa antes de pagar por algo que depende de unas fotos. En nuestro sistema, las fotos son una hipótesis y no un veredicto. Tus respuestas al cuestionario pesan más y corrigen las fotos cuando no coinciden. Una foto que el análisis no puede leer se descarta y tus respuestas cubren esa parte, así que una mala foto no arruina tu resultado sin que te enteres.
Puedes ver cómo ganan las respuestas en el análisis de ejemplo, el resultado real del cofundador Filip Poláček. Sus fotos por sí solas sugerían True Autumn. Sus respuestas lo decidieron un paso más hacia lo oscuro: Deep Autumn, a la que Wearly Labs llama Dark Autumn. True Autumn queda en su página como estación hermana, y todo lo que aceptan las dos estaciones es una compra segura.
Cada archivo se comprueba al subirlo. Una foto de menos de 800 por 600 píxeles, o en un formato que no podemos abrir, se rechaza en el acto, y repites solo esa foto, sin empezar de cero. Tus respuestas siguen guardadas.
Preguntas frecuentes
Depende del servicio. Palette Hunt te pide «subir un selfi con luz natural» (comprobado en octubre de 2026). Wearly Labs pide cinco, porque el análisis lee tu cuerpo además de tu colorido: tres fotos de cara para tu piel, tu pelo, tus ojos y tus rasgos, y dos de cuerpo entero para tu tipo de cuerpo y tu línea. Una asesora presencial no necesita ninguna, porque te sientas bajo su luz.
Sí. La calidad de la luz importa mucho más que la de la cámara. La subida acepta archivos JPEG, PNG y HEIC de hasta 50 MB y pide al menos 800 por 600 píxeles, algo que cualquier cámara de móvil reciente supera de sobra.
Junto a una ventana al anochecer, no. Con un LED blanco neutro, se puede, aunque no es lo ideal. La mejor respuesta: espera a que haya luz de día, no te cuesta nada.
Puede alterarlo. El bronceado oscurece tu piel, así que una foto hecha en agosto se ve más oscura que tu piel la mayor parte del año. El cuestionario pregunta qué le hace el sol a tu piel, si se quema o se broncea, y tus respuestas pesan más que las fotos. Si puedes elegir, haz las fotos cuando tu piel tenga su tono habitual.
Fotografíalo tal como lo llevas. El cuestionario pregunta por tu color de pelo natural, el que una foto no puede mostrar, y tus respuestas pesan más que las fotos cuando no coinciden.
Haz las fotos de cara sin maquillaje de todos modos. Para el análisis necesitamos el lienzo, no la pintura. Recibes recomendaciones de paleta que funcionan con tu colorido real, y eso también te ayuda a elegir mejor el maquillaje.
Se borran unos 15 minutos después de tu análisis, siempre dentro de las 24 horas, y nunca se usan para entrenar IA. Los detalles están en la política de privacidad.



